MicroRelatos

- Ahí estabas, con la luz de la luna que te iluminaba la cara mientras dejaba que me acariciaras la mejilla. Entonces tuve miedo. No quería que te marcharas. Me acerque a ti y me acomodé entre tus brazos. ¿Quien me iba a decir que podría oír tu corazón latiendo cada vez más rápido? ¿Sería por que estabas cansado, o porqué empezaba a hacerse de día y tu también tenías miedo?

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada